UGT FICA y CCOO han exigido hoy a Iberdrola que, de manera inmediata, desbloquee el convenio colectivo que regula las condiciones laborales de esta plantilla, compuesta por más de 9.000 personas en España y 500 en Castilla-La Mancha.
Una amplia representación de trabajadores/as y delegados/as de Castilla-La Mancha -arropados por compañeros y compañeras llegados de Madrid, Murcia, Extremadura y Andalucía- se han concentrado hoy a las puertas del edificio de Iberdrola en Toledo para reclamar a la compañía avances en la negociación de un convenio que se mantiene en ultraactividad desde diciembre de 2024.
Ambos sindicatos lamentan que, frente a este inmovilismo de Iberdrola, la plantilla acumula en estos 10 años una pérdida de poder adquisitivo del 18%. En este sentido, mientras que el IPC de los últimos años ha estado en el 3%, sus salarios apenas han crecido un 0,5%, algo que resulta aún más intolerable por tratarse de una empresa que presume de beneficios récord y de ser una de las mayores eléctricas del mundo. Precisamente hoy se han publicado los resultados de Iberdrola, en los que se recogen unos beneficios de 6.500 millones de euros después de impuestos. “A pesar de ello a los trabajadores y trabajadoras nos niegan el IPC”.
UGT FICA y CCOO denuncian “una actitud obstruccionista y de desprecio hacia quienes sostienen la empresa día a día” y demandan el desbloqueo inmediato de la negociación, que los salarios recuperen el poder adquisitivo perdido en los últimos años, el mantenimiento de las mejoras en jornada laboral así como un convenio justo y digno.
“No vamos a aceptar ni migajas ni brindis al sol. Si la empresa sigue negándose a negociar, las movilizaciones continuarán y se intensificarán”.
La responsable de la sección sindical de UGT en Iberdrola en Castilla-La Mancha, Olga Arribas, apuntaba que, “si bien antes éramos un colectivo bien remunerado, tras estos años en los que los salarios han estado congelados nuestras condiciones han pasado a ser precarias. Ni siquiera somos capaces ya de alcanzar la pensión máxima de nuestro nivel”.
Por su parte, Hans Diedrich, secretario de Organización en la sección de CCOO en Iberdrola, ponía de manifiesto que “lo único que estamos pidiendo es mantener nuestro poder adquisitivo, una demanda ante la que la compañía -después de un año de negociaciones- sigue negándose. En nuestra agenda está seguir con las concentraciones, sin embargo no descartamos volver a convocar una huelga”.
Después del pistoletazo dado en Valladolid, la de Toledo da continuidad a un calendario de acciones de protesta “por la incomprensible actitud de la empresa y su inaceptable propuesta económica”. “Una compañía con una previsión de beneficio neto por encima de los 6.200 millones de euros para 2026 no puede castigar indefinidamente a su plantilla con una revisión salarial que acarree pérdida de poder adquisitivo”.


