Los sindicatos y patronales de la Limpieza de edificios y locales vuelven a sentarse en las mesas de negociación para confrontar posiciones

Las patronales de la Limpieza de Edificios y Locales y los sindicatos representativos de sus trabajadores y trabajadoras de las provincias de Toledo, Ciudad Real, Cuenca y Guadalajara volverán a confrontar sus posiciones en las mesas de negociación, que quedaron rotas el pasado mes de junio.

Más de 15.000 personas de estas cuatro provincias de CLM, casi todas mujeres, siguen pendientes del desbloqueo de la negociación de los convenios colectivos de los que dependen sus salarios y sus condiciones laborales y que llevan todo el año caducados y en ultraactividad. Con el IPC disparado, sus nóminas -ya de por sí bajas- están cada día más lejos de llegar a fin de mes.

Durante los meses posteriores a la ruptura de las negociaciones, los sindicatos representativos del sector, UGT-FeSMC y CCOO-Hábitat celebraron decenas de asambleas en los principales centros de trabajo de las cuatro provincias, que culminaron en las últimas semanas de octubre con concentraciones ante las sedes de las patronales provinciales.

Frente a la FEDETO, la FECIR y las CEOE-CEPYME de Cuenca y Guadalajara, las trabajadoras dejaron muy claras sus reivindicaciones, pero también su determinación de luchar por conseguirlas: “Si no hay salarios, no limpiamos. Salario o Conflicto. Lo próximo será una huelga sectorial.”

Las trabajadoras y sus sindicatos reclaman incrementos salariales suficientes para poder al menos sobrellevar el encarecimiento del coste de la vida; cláusulas de revisión para recuperar en todo o en parte al finalizar la vigencia de los convenios las posibles pérdidas de poder adquisitivo; y reducción de la jornada anual para aumentar la proporción de salario y cotización de quienes tienen contratos a tiempo parcial, que son tres de cada cuatro en este sector.

Por su parte, las patronales planteaban antes del verano subidas salariales de un 6,3% en tres años o de un 8% en cuatro; sin cláusula de garantía, sin reducción de jornada y con recortes en la Antigüedad y en el complemento de las bajas por Incapacidad temporal.

Ante esas posiciones, la parte social dio por rotas las negociaciones, subrayando que la propuesta salarial de las patronales no cubre, ni siquiera a cuatro años, el incremento del IPC en 2022; que la ausencia de clausula de revisión condena irremisiblemente a las trabajadoras a perder poder adquisitivo; y que plantear recortes resulta inadmisible y muestra nula voluntad negociadora por parte de los representantes patronales.

Tras las movilizaciones de octubre, UGT-FeSMC y CCOO-Hábitat esperan ahora la respuesta de las bancadas de la parte empresarial en la vuelta a las mesas de negociación. Si las patronales no han modificado sus posiciones para atender las reivindicaciones de la parte social, retomarán las movilizaciones con intensidad creciente hasta desembocar en la convocatoria de huelgas. El miércoles 16 se reunirá la mesa del convenio de Toledo; el lunes 21, la de Cuenca; el martes 22, la de Guadalajara; y el viernes 25, la de Ciudad Real. En todas ellas estará la patronal estatal ASPEL, junto a los patronales provinciales respectivas.

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